Los tiempos que vivimos conviviendo con la amenaza del COVID19 nos obligan a reinventar maneras de relacionarnos, negociar y resolver los conflictos.

Añado alguna recomendación a las del profesor Joshua N.Weiss en  The Sunday Minute del programa de negociación en la Harvard Law School, para negociar de modo no presencial.

 

Preparación previa y adecuar tu mentalidad a la situación.

Es muy importante tener una buena preparación con carácter previo a la negociación considerando intereses de las partes, alternativas (posibilidades fuera de la mesa de negociación) y opciones (posibles acuerdos que vamos a proponer). Pero, no es menos importante tener confianza en la herramienta elegida para negociar.

Evite pensar que sus resultados serán sub-óptimos debido que la negociación no es presencial, en caso de hacerlo estará aportando esta perspectiva y ello le perjudicará en la negociación.  La recomendación es pensar en aspectos positivos del nuevo método, la comodidad de su casa y el hecho de estar en un entorno más relajado predispone al negociador para llegar a un buen acuerdo.

Elegir el medio más adecuado para cada negociación.

Hay un continuo de posibles herramientas, desde videoconferencia pasando por telefonía y hasta correo electrónico.

Hay que considerar de que en el caso de una negociación de alto impacto  es muy importante hacer uso de herramientas asincrónicas (es decir, herramientas que permiten una negociación secuencial y no instantánea), este sería por ejemplo el uso del correo electrónico. Este nos ayuda a hacer pausas entre propuesta y propuesta de las partes permitiendo así la gestión de los aspectos emocionales que conlleva, disponer de más tiempo para considerar las ofertas y contrastar con más precisión sus ventajas y desventajas.

Por otro lado, intente no hacer suposiciones y, cuando tenga dudas haga preguntas; procure ser claro en las comunicaciones con el fin de reducir el proceso y asegurarse de que entiende la situación real y comprende los  intereses de la otra parte.

 

Crear la sensación de estar en persona con las video-conferencias.

En caso de que las partes de la negociación se sientan más cómodas con las negociaciones presenciales, la herramienta más parecida son las videoconferencias ya que es sincrónica. Si bien no es perfecta, permite a los negociadores recoger muchos aspectos de las interacciones presenciales como pistas no verbales que faltan los medios asincrónicos. No obstante, es necesario si intervienen muchas partes pactar unas reglas para las intervenciones.

En definitiva, no suponga que las negociaciones virtuales sean inferiores a las negociaciones presenciales. Elija el medio adecuado. Utilice una herramienta sincrónica si se encuentra más cómodos negociando en directo y un vehículo asincrónico si prefiere disponer de tiempo adicional para plantearos ofertas y gestionar el lado emocional del proceso.

Acudir a un servicio de facilitación o mediación online. ODR.

En el caso que su negociación sea compleja le aconsejamos la intervención de un profesional, un facilitador-mediador.

Tanto en una organización, como en una familia empresaria, la intervención de un profesional mediador puede ser definitiva para evitar la escalada del conflicto y solventar cuanto antes las diferencias que puedan surgir motivadas por el COVID-19.

 

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